Baobabs Magazine. Esencial. Del papel a la piel.
Cada sábado era un ritual hacer las compras de la comida en el mercado con mi madre. Siempre mi mano aferrada a la de ella para no perderme entre el bullicio, la gente, puestos de frutas y verduras. Lejos de ser aburrido o tedioso era algo interesante para mi, lo mejor era el final del paseo, en ese viejo puesto donde mi mamá se compraba un sobre de patrones "Burda" y a mi una o dos muñecas de papel.
Tenía muchas! de distintos estilos y solía guardarlas adentro de un libro. Otra de las cosas que me gustaba recortar de niña eran las modelos y famosas de las revistas, tenía todo un universo bidimensional donde la estética no era algo superficial, sino un lenguaje lúdico, acompañado con la realidad: Beatriz...mi madre...la modista a la que constantemente le tocaban la puerta para que hiciera ese vestido que sacó una famosa en la revista Ronda, una revista internacional, o el dibujo de ese vestido icónico que lució la actriz de la novela de las 9:00p.m.
En aquel entonces no lo sabía pero estaba aprendiendo que la ropa es una forma de contarle al mundo quienes somos y al observar el panorama actual me maravilla ver como ese auge creativo no solo persiste sino que se ha fortalecido, no solo nos vestimos para "taparnos" sino también para "expresarnos."
Seguir los códigos.
Un fenómeno fascinante, es ver cómo las industrias han convertido eventos cotidianos en en experiencias inmersivas y aumentan cada vez más los códigos de vestimenta para todo tipo de eventos sociales.
Hace poco se estreno la segunda parte de una icónica película referente a la industria de la moda y la convocatoria era asistir al cine con un atuendo inspirado en dicha película. Cuando las personas responden a ese tipo de llamado sea cual sea el evento se vuelve una celebración colectiva donde la audiencia es parte de la puesta en escena.
El Poder del "Outfit" Correcto.
Pero, ¿por qué nos esforzamos tanto? La respuesta reside en la emoción. Hay una magia indescriptible que ocurre cuando nos ponemos algo que realmente nos gusta, algo que nos representa fielmente y que, además, armoniza con el lugar a donde vamos.
Identidad: Vestirnos con lo que nos define refuerza nuestra seguridad interna. Es un escudo de confianza.
Conexión: Estar acorde al sitio —ya sea una reunión de negocios, una cena íntima o un estreno de cine— nos hace sentir que pertenecemos al momento, permitiéndonos disfrutar la experiencia con todos los sentidos.
Respeto por el ritual: Elegir con cuidado nuestro atuendo es una forma de honrar el evento y a nosotros mismos.
Al final del día, todas seguimos siendo aquellas niñas frente a una hoja de papel, con la diferencia de que ahora el lienzo es nuestra propia realidad. La moda es, y siempre será, esa herramienta maravillosa que nos permite transformar un martes cualquiera en una pasarela de autenticidad.
Tres claves para conectar con tu estilo hoy:
Honra tu nostalgia: ¿Qué colores te hacían feliz de niña? Tráelos a tu armario actual.
Vístete para la experiencia: No temas exagerar un poco si el evento te inspira; la vida es demasiado corta para usar ropa aburrida.
Prioriza tu sentir: Antes de salir, no solo te mires al espejo; cierra los ojos y pregunta: ¿Esto me representa hoy?
Me encantaría saber ¿Cuál es ese recuerdo de infancia que dictó las reglas de tu armario actual?
Merverling Morales Landaeta


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