Por Marla Rodríguez
Mi camino como seguidora del trabajo de la cantante, compositora, locutora y modelo venezolana Annaé Torrealba comenzó en 2019, cuando la descubrí como jurado en el programa La Voz Imbatible. En ese escenario, su criterio profesional y la empatía al evaluar a cada concursante captaron de inmediato mi atención.
Sin embargo, el instante definitivo de conexión con su propuesta llegó al escuchar Pensando En Ti, un tema que exhibe la amplitud de su registro vocal y una notable sensibilidad interpretativa. Desde entonces, he seguido de cerca sus lanzamientos y presentaciones, cautivada por una versatilidad que le permite transitar entre géneros sin perder la sobriedad ni el sello de distinción que define su propuesta sonora.
En esta etapa de su carrera, la artista nos entrega la evidencia la coexistencia de universos musicales diversos que, en su voz, encuentran perfecta armonía. Me siento honrada de poder compartir esta nueva entrega para Baobabs Magazine Interviews donde desde un contacto cercano e íntimo muchas mujeres como yo podemos màs que leer un articulo, conectar y vernos en el espejo de mujeres destacadas que nos inspiran a lograr nuestros sueños.
Marla Rodríguez: Recientemente presentaste Dime por qué perdí tu corazón y La noche y tú, dos apuestas contrastantes entre lo criollo estilizado y el pop noventero. ¿Cómo conviven estas dos facetas dentro de ti y qué representa este contraste para lo que resta de año?
Annaé Torrealba: Dime por qué perdí tu corazón y La noche y tú, a pesar de que están en géneros diferentes y son propuestas distintas, incluso a nivel conceptual y en la forma en la que fueron concebidas, producidas y arregladas, tienen un punto en común: la forma de hacer estilizada que me ha caracterizado. Es decir, la forma elegante de plantear un tema desde lo esmerado, lo pulido, lo dedicado y lo detallado.
Estas dos facetas están en mí combinadas con todas las demás porque los venezolanos somos muy polifacéticos. Siempre una cara complementa a la otra. Por eso, dentro de mi música puedes ver a la mamá, a la locutora, a la activista de labor social... Puedes verlas a todas a pesar de que dentro de un concepto se esté trabajando un género específico.
Marla Rodríguez: Si tuvieras que definir en una sola frase el mensaje central que quieres dejar en la música venezolana este año, ¿cuál sería?
Annaé Torrealba: La frase que usaría para el mensaje central de este año, dedicado no solo a la música venezolana sino a todos los venezolanos, es: perseverancia y fortaleza para construir, un día a la vez, el éxito que viene.
Llevar un apellido de profunda relevancia histórica en la cultura de nuestro país puede ser una responsabilidad abrumadora, pero Annaé lo ha asumido con madurez y dignidad. Siente un orgullo manifiesto por ser nieta del inolvidable maestro Juan Vicente Torrealba, reconociendo abiertamente que ese legado le abrió puertas fundamentales en sus inicios. No obstante, ha sabido forjar un sello propio e independiente dentro de la industria.
| Fotos. Anastasia Bertolussi @tasiaphotos_vz |
Marla Rodríguez: Llevas el apellido Torrealba con un orgullo evidente, pero has construido una identidad propia. ¿En qué momentos del proceso creativo sientes más viva esa herencia Torrealbera y en cuáles te sientes completamente independiente?
Annaé Torrealba: Nunca ha sido un peso; por el contrario, me ha abierto muchas puertas. Pero, a la par, me ha costado desligarme para que sepan que hay algo más que la nieta, que hay una artista con una propuesta propia que tiene mucho que ofrecerle al público.
Normalmente, la herencia Torrealbera la tengo no tanto en la parte musical, sino en la parte de principios y valores, porque mi abuelo fue un hombre íntegro, auténtico y honesto, y eso fue lo que siempre vi de él por encima de su gran talento. Me siento independiente cuando me aventuro a salir del llano para interpretar otros géneros musicales, hacer música tropical, balada o cosas que no tienen que ver directamente con el folclore.
Al adentrarse en el repertorio más emotivo de su trayectoria, emergen piezas como No Voy Sin Ti o Si Te Vuelvo a Ver, composiciones dedicadas a sus abuelos y a la diáspora venezolana que vive la distancia con sus seres queridos. Sin embargo, hay un punto de quiebre donde la artista se desprende por completo del escenario para mostrar la fibra más vulnerable de la madre.
Marla Rodríguez: ¿Hay alguna canción en tu repertorio que hoy en día te cueste cantar por la carga emocional o la nostalgia que te genera?
Annaé Torrealba: Una no, varias. Las canciones No voy sin ti y Si te vuelvo a ver fueron dedicadas a mis abuelos y a los venezolanos por el mundo, a la diáspora; a todas esas personas que están lejos de nuestra presencia pero muy cerca de nuestro corazón, y siempre me quiebran.
Pero hay una canción en especial que no es mía y que nunca puedo cantar sin llorar: es un clásico de Luis Silva llamado Cómo te quiero. Esa era la canción que le gustaba escuchar a mi hija mayor cuando la llevaba al colegio... mi hija mayor, que en paz descanse. Esa canción me produce un nudo demasiado fuerte...
Esta honestidad transparente al compartir su duelo y su fragilidad nos permite conectar con su música desde la empatía más pura, valorando cada nota que logra entonar como un verdadero triunfo humano sobre el dolor.
Revisar el pasado permite entender la solidez del presente. Al recordar sus primeros pasos con temas entrañables como Presagio, de Enrique Hidalgo, o el vals Llorona Estrella, Annaé sonríe ante la evolución alcanzada a lo largo de las décadas.
Marla Rodríguez: Si pudieras sentarte a escuchar un tema tuyo con la Annaé de 15 años que apenas empezaba a soñar con la música, ¿cuál le pondrías y qué crees que te diría?
Annaé Torrealba: Probablemente le pondría el disco del año 2002: un demo grabado como regalo del Día de las Madres para mi mamá, donde hay un tema propio titulado Gracias y algunas versiones de Christina Aguilera y otras agrupaciones. Hoy lo escucho con la satisfacción de saber que he evolucionado, he crecido y he mejorado. Me siento muy orgullosa de eso, a pesar de que no tenía un nivel profesional y era de baja calidad técnica respecto a lo que hago hoy.
Me alegra ver el proceso de mi crecimiento. Esa niña que soñaba y yo nos llevamos muy bien porque hemos conquistado muchos de los sueños que teníamos; de hecho, hoy en día somos lo que aspirábamos ser cuando jugábamos a serlo.
Mirando hacia los próximos meses, nos encontramos ante una creadora en plena madurez artística, dispuesta a seguir equilibrando la raíz tradicional con propuestas audaces. Annaé Torrealba trasciende cualquier etiqueta para afirmarse como un referente fundamental de la música venezolana: una mujer real que combina rigor profesional, constancia y una profunda sensibilidad hacia los suyos.
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